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Dos lecturas

Por Laura Linero


¿Cómo puede una novela pasar de ser el rostro más visible de una causa noble a ser el símbolo de la traición a esa misma causa? Este es el extraño derrotero que le tocó en suerte a La cabaña del tío Tom, de Harriet Beecher Stowe. Publicada en 1852 con la intención de denunciar el sistema esclavista, la obra fue considerada como una pieza fundamental en el engranaje que generó los apoyos necesarios en el norte de los Estados Unidos para promover la abolición de la esclavitud, y como consecuencia, la Guerra Civil que enfrentó a la Unión y a la Confederación de estados sureños que buscaban emanciparse de Estados Unidos para mantener su status quo. Una anécdota incomprobable sostiene que el presidente Lincoln, cuando conoció a Beecher Stowe, le dijo «así que usted escribió el pequeño libro que inició la gran guerra». Sin embargo, dos siglos más tarde el término «tío Tom» se emplea peyorativamente para referirse a un hombre negro que es funcional al sistema y a la hegemonía blanca. ¿Pero qué hay de todo esto en el texto mismo de la novela?

Para empezar, vale la pena aclarar que es importante acceder a un texto íntegro de la novela: hay muchas ediciones juveniles recortadas y simplificadas que hacen que se pierda su dimensión política, ya que lo que se omite a menudo son justamente las intrusiones autorales donde Beecher Stowe expone sus opiniones acerca de la esclavitud, y refuta los argumentos que mantienen que es un sistema humanitario. El público al que está destinada la novela es la población blanca del norte, que al no convivir con la esclavitud y sus consecuencias, ignora las tragedias que se desencadenan día a día en su seno. La principal teoría que combate Beecher Stowe en su novela es la idea de que dichas tragedias son consecuencia de los abusos que cometen unos pocos propietarios inescrupulosos e inhumanos: lo que demuestra la novela es que, por el contrario, son pocos los dueños de esclavos que los tratan decentemente, y aún ellos dejan a sus esclavos completamente desamparados y a la merced de la brutalidad del sistema cuando mueren o deben venderlos forzosamente por encontrarse en bancarrota.

La acción de la novela comienza en Kentucky, un estado que se encuentra justo por debajo de la línea Mason-Dixon (que dividía los estados libres de los esclavistas), donde los esclavos cumplen más bien tareas domésticas, lejos de la realidad brutal de las plantaciones del sur profundo. El señor Shelby, asediado por un acreedor impiadoso, se ve obligado a entregarle a cambio de su deuda a dos de sus esclavos: el tío Tom, trabajador modelo, fuerte, noble y profundamente religioso, y cabeza de una familia numerosa; y el niño Harry, nacido del matrimonio amoroso entre Eliza, otra esclava de Shelby, y George, un mulato que pertenece a otro amo pero tiene aspiraciones de alcanzar su independencia e ideas críticas y peligrosas. Los Shelby son considerados buenos amos, pero su bienestar económico está por encima de la felicidad de sus esclavos. El tío Tom parte con Haley, el acreedor, resignado a su destino; pero George, Eliza y Harry deciden arriesgarse a escapar hacia Canadá, donde podrían permanecer juntos y empezar una nueva vida en libertad.

A partir de ese momento se abren dos líneas argumentales que irán alternándose y le darán a Beecher Stowe la posibilidad de pintar un retrato amplio de la situación de la población negra en Estados Unidos. Por un lado el camino de tío Tom de amo en amo, y de mal en peor, que revelará la verdadera cara del sur, no solo a través de su historia, sino también de la de los otros esclavos que lo rodean. Por otro, las peripecias de Eliza, Harry y George, que le permiten a la autora poner de relieve el trabajo del «ferrocarril subterráneo» (la red de ciudadanos blancos que albergaban a los esclavos que huían hacia el norte) y la importancia de que la población blanca del norte no permanezca indiferente ni le permita, como lo hacía la ley en ese momento, a los esclavistas cazar a sus esclavos escapados en el territorio norteño.

¿Qué es lo que irrita particularmente acerca del personaje del tío Tom? Su resignación, su negativa a reaccionar violentamente frente a los abusos a los que es sometido, su uso del discurso religioso como consuelo ante los males que enfrenta, y sobre todo su relación con la segunda familia que lo compra, los St. Clare, en particular con la hija más pequeña del matrimonio, por quien siente devoción. Sin embargo, es precisamente el matrimonio St. Clare el que le permite a Beecher Stowe hacer su crítica más certera. El señor St. Clare tiene ideas altruistas, simpatiza con la causa de la abolición de la esclavitud, y siempre está a punto de liberar a sus esclavos, pero no lo hace para evitarse problemas. Ese tipo de actitud, señala la autora, es la más perjudicial: la de aquellos que tienen el poder de cambiar las cosas, y no lo hacen por desidia.

Vale la pena adentrarse en este clásico sin prejuicios y sacar conclusiones propias acerca del mensaje de la autora sobre la esclavitud. Yo lo encontré tan potente hoy como hace 170 años.


 

Novela estadounidense que se publicó por primera vez, de forma serializada, en el periódico abolicionista The National Era, entre el 5 de junio de 1851 y el 1 de abril de 1852. Luego, salió como libro en 1852, editado por la casa editora bostoniana de John J. Pewett.

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