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Toni Morrison, la experiencia de las vidas

Un recorrido por la obra de la autora estadounidense


Por Laura Linero


Ilustra Mirabella Stoor


Toni Morrison (1931-2019) es una autora fundamental en el panorama de las letras estadounidenses de la segunda mitad del siglo XX. En 1993 recibió el Premio Nobel de Literatura por sus «novelas que se caracterizan por su fuerza visionaria y su impronta poética» en las cuales «da vida a un aspecto esencial de la realidad estadounidense». El aspecto en cuestión es ni más ni menos que la experiencia afroamericana en la nación: la esclavitud, la abolición, el segregacionismo y la violencia racial y simbólica, la lucha por la igualdad, las migraciones internas, el establecimiento de guetos, y sobre todo la necesidad de reconciliarse con una identidad estigmatizada e históricamente subalterna.

Sin embargo, es la combinación de esas temáticas tan poderosas con un estilo narrativo deslumbrante lo que hace que la experiencia de lectura de sus novelas sea tan impactante. Morrison no se limita a narrar los horrores de la esclavitud y el racismo: en sus obras despliega una cosmovisión propia de la cultura afro, y que algunos críticos han rotulado como «realismo mágico». Morrison ha rechazado esa categoría, ya que la presencia de elementos mágicos o sobrenaturales en su obra tiene que ver con creencias propias de culturas no occidentales según las cuales el tiempo no transcurre de forma lineal, los vivos pueden convivir con los espíritus de los muertos, y el deseo y la voluntad de los individuos puede modificar su realidad. Su estilo poético y repleto de símbolos le permiten revestir el horror de belleza, como en el primer párrafo de su novela debut, Ojos azules (1970):

«Aunque se calle, no hubo caléndulas en el otoño de 1941. Pensamos, en ese entonces, que era porque Pecola iba a tener el bebé de su papá que no crecían las caléndulas. Una breve indagación y mucha menos melancolía nos habrían demostrado que nuestras semillas no fueron las únicas que no germinaron: ninguna lo hizo. Ni siquiera los jardines frente al lago mostraron caléndulas ese año. Pero estábamos tan profundamente preocupadas por la salud y el nacimiento a salvo del bebé de Pecola que solamente podíamos pensar en nuestra propia magia: si plantábamos las semillas, y decíamos las palabras correctas, florecerían, y todo estaría bien».

Leer a Toni Morrison es ingresar en las luces y las sombras de la comunidad afrodescendiente de los Estados Unidos. Su obra abarca la historia completa de la nación. En Una bendición (2008) nos traslada al territorio de las primeras colonias, una tierra sin ley donde circulan individuos pertenecientes a distintas etnias y atravesados por diferentes tragedias y sujeciones que los han depositado allí.

La trilogía conformada por las que probablemente sean sus tres obras maestras, Beloved (1987), Jazz (1992) y Paraíso (1997), hace un recorrido desde los días de la esclavitud y sus consecuencias psicológicas e identitarias, pasando por la era del jazz y la gran migración desde el sur hasta Harlem en los años de auge del segregacionismo, hasta la creación de una sociedad neo-puritana donde la comunidad negra pueda aislarse del resto del país para sentirse a salvo en la post-guerra. Ojos azules (1970), su primera novela, indaga en el tema de la autodiscriminación y en las consecuencias de la imposición de cánones de belleza caucásicos a la comunidad afrodescendiente antes de los días de la reivindicación de la negritud y el lema «Black is beautiful».

Lejos de ser autocomplaciente con su propia comunidad, Morrison despliega un riquísimo abanico de personajes que encarnan distintas relaciones de solidaridad, amor, pero también de violencia entre personas negras, muchas veces como resultado de la agresión y la estigmatización sufrida a manos de la sociedad blanca. Vale la pena internarse en su obra e ir formando el riquísimo mural que presenta de la identidad y la experiencia de grupos históricamente invisibles en el relato de la historia de los Estados Unidos, afirmando, como Langston Hughes, «I, too, am America».


 

(Buenos Aires - Argentina) Laura Linero es profesora de inglés egresada del ISP Joaquín V. González, donde se especializó también en Literatura Estadounidense. Cursó estudios de Letras en la UBA y actualmente está realizando una maestría en esa institución. Se desempeña como docente de literatura en lengua inglesa en nivel secundario y terciario, y realiza actividades de difusión literaria a través de su cuenta de Instagram @delibrosyotraspasiones


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