El gatopardo
- Ulrica Revista

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Clásico
Por Jesús De la Jara

Giuseppe Tomasi, príncipe de Lampedusa y duque de Palma di Montechiaro, nació en Palermo - Italia el 23 de diciembre de 1896. En contacto con literatos tuvo la idea de escribir una novela. Cuando la hubo terminado al cabo de dos años la presentó a diversas editoriales italianas sin éxito. Este escritor, que tiene gran admiración por Stendhal, le puso inicialmente a su novela el título en francés Histoire sans nom. Luego la llamaría: El Gatopardo. La obra no fue publicada en vida por el autor, pero Lampedusa quería que se llegara a publicar y hasta el último de sus días esa fue su preocupación. Gracias, en parte, a la gran labor del escritor Giorgio Bassani pudo ver la luz. Fue la única novela que tenemos del autor.
La historia transcurre durante la Reunificación italiana del siglo XIX. Como el propio autor lo dice, está centrada en el devenir de un príncipe, aristócrata de su tiempo, que ve cómo el gobierno borbón anterior cae y es reemplazado por un reino unificado con ideales más liberales. El príncipe de Salina, Fabrizio, vive en la ciudad de Sicilia. Se le describe como un aristócrata muy respetado y temido. Es conocido por todos como el Gatopardo. Esto debido al emblema de su casa aristócrata, pero por supuesto, también a su propia personalidad y aspecto físico. Es rubio, muy fornido y ágil, a pesar de su edad y con una férrea autoridad sobre muchos criados e influencia en todo el pueblo. Él vive con su esposa, la princesa Stella, y sus hijos. Paolo es su heredero. Es dócil y carente de ideas propias. También, tiene a su hija Concetta que es una joven hermosa, educada, respetuosa y orgullosa de su posición social. Está enamorada de su primo Tancredi.
Tancredi, por su parte, es otro de los grandes personajes de la novela. Es un muchacho guapo y rico solo debido a su tío el príncipe. Pues Tancredi quedó huérfano y Fabrizio lo adoptó. Es rebelde, derrochador y muy pícaro. La novela empieza haciéndonos notar que Tancredi se une al ejército "revolucionario" del general Garibaldi para ayudar a liberar a las provincias italianas de la casa de Borbón - Dos Sicilias. Al inicio esto le cae muy mal al príncipe, pero le tiene tanto afecto a su sobrino (muy por encima de sus propios hijos) que hasta confía en él. Tancredi le hace entender que el cambio es inevitable y que más le convendría a la familia tener a alguien del lado del nuevo gobierno.
Los acontecimientos de la liberación son el telón de fondo y las noticias llegan a cada momento durante la novela, aunque no son tan gravitantes en la trama. Otro aspecto a resaltar sobre el tiempo que maneja la novela es que los capítulos, que son pocos, transcurren muchas veces alejados de tiempo, por lo que hay saltos un poco bruscos entre capítulo y capítulo. Esto le da el carácter fragmentario y para algunos "incompleto" de la novela. Pero en conjunto no se pierde la unidad.

La familia llega a Donnafugata, que es el sitio donde pasan la temporada de verano. En parte lo hacen para estar más seguros ante los cambios políticos y protestas que hay en la ciudad. Este es un ambiente muy icónico para los Salina, donde tienen sus empleados que aparentemente aún les guardan todos los respetos. Allí, ellos pueden continuar con sus tradiciones nobles y pasar agradables momentos. Es allí también donde los sentimientos de Concetta se van despertando y luchan por ser expresados a su padre. Este tiene el apoyo incansable del abate Pirrone quien juega un papel muy especial como el sacerdote familiar, pero también como un reposo cómico y confesor del príncipe tanto en sentido espiritual como humano. Debe tragarse muchas veces sus postulados religiosos por el poder del príncipe.
El triángulo amoroso de Tancredi con Angellica y Concetta es otro de los condimentos muy buenos que tiene la novela. Ella es la hija del alcalde Calogero Sedàra, personaje muy
importante y sobre todo rico, aunque de extracción humilde y métodos cuestionables. Creo que el libro es muy interesante porque plantea varios contrastes: humildad versus riqueza, una batalla perdida de un inicio; belleza versus nobleza. Y el carácter de ambas está muy bien pintado, aunque sobresale más Concetta que es casi omnipresente en toda la novela.
Me gusta el estilo. Es florido y ampuloso. Se hace énfasis los pensamientos del príncipe Fabrizio, y creo que estos son los mejores momentos del relato. Hay crítica social y política, por ejemplo, cuando los mismos jóvenes que servían al humilde Garibaldi refieren que al pasarse al ejército del rey Víctor Manuel todos los trataban mejor. El relato es ingenioso, Lampedusa sabe dónde poner alguna anécdota o describir bien un momento pasional. Tiene un tono metafísico. Las reflexiones son más allá del momento presente, pasado y futuro. ¿El Gatopardo se adaptará, cederá al nuevo orden social? ¿Qué es realmente la nobleza y en qué se basa? Creo que es la intención del autor de mostrar su eclipse en medio de un mundo que ya no es enteramente suyo. Ese que parece conocido, pero a la vez ajeno, un mundo que ya había consumido toda su energía y ahora solo contenía puras formas.



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