Cris Zurutuza
- Ulrica Revista
- 28 dic 2024
- 2 min de lectura
Actualizado: 30 dic 2024
Reseñas - Edición N42 - 43

La vida nos mantiene siempre rodeados de personajes entrañables y curiosos. A menudo, vivimos situaciones que nos hacen pensar: «esto serÃa un gran cuento». Porque la realidad siempre es una fuente inagotable de situaciones que alimenta a la literatura y, puede pasar, cómo que no, que realidad y fantasÃa entren en lÃmites difusos.
En En el futuro seremos un objeto retro, los personajes curiosos encontraron su lugar. Cris Zurutuza, que además de escritora trabaja como prensa cinematográfica, publicó este libro de cuentos con la editorial Dábale Arroz y en él sobrevuela la promesa que nos da ese tÃtulo: que todos, de alguna manera, podrÃamos ser un objeto literario también.
«Creo que todos nosotros tenemos algo de curiosos y es justamente lo que nos volverÃa personajes literarios», nos dice la autora. «Yo no imagino tanto a los personajes sino que los vi en algún momento y, luego, a partir de allÃ, completo su mundo».
Cada uno de sus cuentos tienen mucho de cinematográfico y ambos lenguajes, el del cine y el de la literatura, se conjugan a la perfección. «Yo siento, de por sÃ, que mi mirada es muy cinematográfica. Constantemente estoy viendo pelÃculas y eso hace que le dé un ritmo cinematográfico que no es buscado ni preconcebido. Como mi escritura, formalmente, es posterior a mi trabajo, siento que cada vez más se ve marcada y formalizada, incluso, por el cine».

Cris Zurutuza nació y se crió en Pehuajó, Provincia de Buenos Aires, y ese pueblo vuelve una y otra vez, directa o indirectamente, en cada una de las historias. AllÃ, su familia tenÃa un negocio: una soderÃa. Material que sirve para alimentar uno de los cuentos y la propia tapa del libro. «Mi infancia en Pehuajó se coló constantemente en el libro. Creo que ahà es donde encontré mi tema. En cine se suele decir que uno tiene que filmar sobre lo que conoce y me gusta seguir ese precepto en cuanto a la literatura. En mi caso, lo más cercano, era la vida de pueblo».
Claro que, ante un tÃtulo tan poderoso, no podemos dejar de pensar que la nostalgia está marcando una época. Los millenials buscamos vivir en un efecto nostálgico constante y por eso el cine y la televisión vuelve a nuevos clásicos que nos hacen muy felices. «Me interesaba rescatar esos rituales, esas rutinas, esos andamiajes que mantienen la estructura de un personaje y que lo caracteriza y hacen a su identidad. Personajes con pequeños tesoros. QuerÃa conservarlos en el imaginario colectivo. Y a la hora de elegir la tapa, buscábamos un objeto retro y surgieron varias opciones. Fue un trabajo muy agradable el de descubrir que el objeto retro que más cercano que yo tenÃa era ese sifón de la soderÃa familiar. Eso lo volvÃa único».
En el futuro seremos un objeto retro es una colección de historias mÃnimas protagonizadas por bichos raros que viven sus propias pesadillas e ilusiones en un mundo analógico, de héroes y antihéroes que se baten a duelo con la realidad y se hacen promesas que todos nos hacemos. Como la de no tomar soda si no es en un sifón de vidrio.